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Un equipo de la Facultad Tecnológica de la Universidad de Santiago, encabezado por el Dr. Lucio Cañete, lidera un proyecto que pretende encontrar los restos de cerca de 2.500 soldados fallecidos en la Batalla de Maipú.

El desafío es parte de la iniciativa “200 años en un año” con que el municipio conmemorará los dos siglos de esta gesta decisiva en la emancipación americana.

Fuente: www.usachaldía.cl

La ubicación de los restos de los cerca de 2.500 combatientes que fallecieron ese 5 de abril de 1818 actualmente es un misterio. Después de fallidos intentos por hallar indicios de su ubicación, la corporación edilicia se propuso desplegar recursos con este propósito. Y como el Plantel tuvo éxito en la búsqueda del túnel de los Hermanos Carrera, el equipo del Dr. Lucio Cañete retomó la iniciativa.

“Inicialmente la íbamos a implementar en 2011, pero por diversos motivos administrativos, se detuvo. Sin embargo, ahora que se cumplen los 200 años, se logró retomar”, explica el académico en el sitio web universitario Usach al Día.

Daniel Escobar, coordinador de Cultura del municipio de Maipú, señala que el lugar donde reposan los restos es un mito en la comuna, principalmente porque si bien es una de las áreas con mayor urbanización de Santiago, nunca ha aparecido un cementerio de batalla.

“Creemos que es una investigación que merece ser hecha, pues es interesante en sí misma aun si los resultados resultan no ser positivos, en términos de encontrar un lugar definido”, sostiene Escobar.

La disposición, interés y experiencia de los académicos de la Usach fueron claves para que el equipo del municipio los contactara. “No es fácil encontrar en áreas académicas de ciencias duras a personas que estén motivadas por la búsqueda de esto que resulta ser, de alguna manera, un misterio”, insiste.

El profesional municipal enfatiza también que no hay plazo definido para encontrar los restos “porque no podríamos, ya que hay que hacer estudios académicos primero. Luego efectuar la búsqueda física con una serie de elementos que debemos coordinar. Debemos ejecutar prospecciones sin necesidad de romper el suelo porque la mayor parte de estos lugares son monumentos nacionales, terrenos privados o destinados a otro uso”, explica.

Las hipótesis

Dos son las hipótesis con las que trabajan los académicos universitario. Una de ellas es que la cantidad de cuerpos sea inferior a los 2.500.

“No sé sabe con exactitud la cantidad de cadáveres ni la localización de ellos. Por eso uno de los resultados de nuestro estudio es mejorar la precisión de la estimación de soldados muertos y además identificar con mayor certeza donde estarían”, indica el Dr. Cañete.

Además, se realizó una visión del clima modelado en ese entonces, constatando los investigadores que, a mediados del siglo XIX, concluyó la Pequeña Edad del Hielo, donde había más humedad y frío, haciendo pensar que aquellos llanos de 1818 eran un escenario diferente al que los historiadores suponen.

“Creemos que pueden haber combatido en una estepa arbustiva con más árboles que los que ahora se observan en llanos similares. Una vegetación más abundante hace más difícil herir y ser herido”, reflexiona el académico.

En esa línea, agrega que tal vez patriotas y realistas tuvieron aquel día una labor más ardua de la supuesta y el triunfo se habría decidido más por cansancio que por bajas.

“En cualquier parte del mundo, la muerte de tal número de personas constituye una emergencia sanitaria”, resalta.

Sin embargo, el académico es enfático al aclarar que este proyecto no sólo pretende identificar la localización de los restos de los cuerpos humanos, sino cualquier testimonio físico de la batalla: armas, vestimenta, utensilios, monturas de caballos, etc. Cualquier evidencia tangible que permita reconstruir el pasado.

La segunda hipótesis que se baraja es que los restos estén distribuidos. “Contrariamente a lo que se cree, la Batalla de Maipú no estuvo concentrada solo en un lugar, sino que al menos en tres”, asegura el Dr. Cañete.

Es así como, de acuerdo a Marcelo Contreras de la Unidad de Patrimonio de la Municipalidad, aparece el cerro Primo de Rivera, lugar de emplazamiento del dispositivo de combate realista y donde se definió la batalla, de hecho las tres cargas de caballería se produjeron en ese sitio.

El segundo punto o tramo de la talla es la Hacienda de Lo Espejo, lugar en el que el Ejército realista se parapeta al verse sobrepasado por la carga de la división de reserva patriota. Este sitio está ubicado en el Camino Rinconada con Olimpo.

Por último, el tercer sitio está en las cercanías del Templo Votivo de Maipú, donde se gana la batalla.

“Según lo que señala el historiador local Raúl Téllez Yáñez, al inicio de la batalla se produjo un enfrentamiento en la calle Tristán Valdés (por Pajaritos) puesto de mando del General Osorio. Allí hubo 250 muertos los que no fueron sepultados en la fosa común sino que fueron, al parecer, sepultados entre las calles Pajaritos y 5 de Abril”, indica Contreras.

“El desafío que tenemos ahora es hacer los sondajes no invasivos. Esta etapa del proyecto se hará con total apego a la legalidad, ya que la investigación es absolutamente no invasiva. No se moverá un milímetro de suelo, pues todo se hará en base a simulaciones, historiografía y geofísica, sin realizar excavaciones”, aclara el académico.